jueves, 12 de enero de 2017

La campana de la iglesia tocaba a muerto

La campana de la iglesia tocaba a muerto. Una acidez borrosa cargaba el aire que trasportaba el sonido del metal roído y herrumbroso desde el campanario hasta los tejados deslucidos y pintados de una humedad permanente. Poco antes de que el repicar de la campana le hiriera los oídos, sintió que la saliva se le volvía amarga. Era como si el dolor fuera abriendo territorio precedido por el sonido de la campana; como si necesitara de esta para abastecerse y así poder perseguirle.

Aceptó la señal. Aceleró el paso y cambió de dirección.

No hay comentarios: